NACIONALETAS Y NACIONALITOS, los de las patrias pequeñitas
¿Por qué vuestras mentiras valen más que la verdad? Probablemente sean embustes tan disfrazados de carnaval, que la han dejado exangüe.

ME DISCULPO (septiembre 2017)

ESTE ARTÍCULO ESTÁ ESCRITO EN EL PAÑO DE UNA BANDERA INVISIBLE,

Y ADEMÁS EL MÁSTIL ERA DE CHOCOLATE 

Ignacio García Calvo 

Me disculpo si alguna vez me he dirigido a un independentista catalán llamándole José o Francisco en lugar de Josep o Francesc. 

Me disculpo si alguna vez me he dirigido a un independentista catalán indicándole que mi nombre era Ignacio en lugar de Ignasi. 

Me disculpo por llamar a Lleida, Lérida a Girona, Gerona y a Figueres, Figueras.  También me disculpo por solicitar que Zaragoza, Valderrobres y Huesca sean llamadas por sus nombres, en lugar de Saragossa, Vall-de-Roures y Osca. 

Mis disculpas por enfadarme cuando habéis dicho y generalizado el “España nos roba” y también me disculpo por incomodarme por el uso que hacéis de la palabra “charnego”, pues al fin y al cabo no hay que ser tan susceptible, ya que una palabra no es para tanto. 

Si tomáis una decisión unilateral como la de la independencia, el asunto suena a como si os hubierais estado aprovechando. Y no solo eso, sino que nos habéis usado y desechado. Por pensar esto os pido disculpas. 

Me disculpo en grado máximo por pensar que deberíais haber pedido responsabilidades a  vuestros políticos en lugar de buscar causas ajenas. La economía catalana es el modelo perfecto y más depurado y acabado de lo que es la economía española. La crisis fue de todos y en lugar de estar unidos contra un sistema, la independencia ha arrasado con todo. 

Y que después de una infinidad de sentencias favorables a la devolución de los bienes aragoneses, todavía estáis en una posición radical contraria a esa devolución.  En este caso no solo me disculpo sino que hasta me fustigo por no ser capaz de valorar el excepcional cuidado que habéis hecho de esos bienes. 

Me disculpo por no querer renunciar a decir que Gaudí, Plá, Miró, Pau Casals  y el Archivo de la Corona de Aragón son españoles, al igual que Machado, Goya, García Lorca, Buñuel, Falla, las Cantigas de Alfonso X o el Archivo de Indias. Lo mismo digo de deportistas, científicos, paisajes, gastronomía, monumentos de todo tipo, etc. y tantos otros personajes de aquí y allí, del ahora y del más allá. Qué le vamos a hacer, me gusta presumir.

Disculpadme por no estar de acuerdo con los argumentos que dais para pitar el himno de España y al rey. No hay argumento político que esté por encima de la convivencia, el respeto y la educación.  Solo espero que no tengáis que pasar por lo mismo. 

Mil perdones por pensar que una vez hayáis alcanzado vuestra independencia querréis venir hacia el oeste a juntaros con los que quieren venir hacia el este. Al fin y al cabo Napoleón ya pensó que el Ebro era una frontera natural. No es una adivinanza, simplemente es un río que vais a necesitar. 

Mil disculpas más os podría dar, pero se convertirían en letanía y como tal adormecerían. 

Y para acabar, algo por lo que no me voy a disculpar una vez que tengáis la independencia conseguida solo con vuestra voluntad: las cuentas de una española, Agustina de Aragón:

Si pretendéis disgregar España de forma unilateral y obviar los derechos de los demás, sirva de recordatorio que toda la riqueza acumulada en España en los últimos 150 años es patrimonio común de todos los españoles y que, como consecuencia de vuestro proceso unilateral, os toca muy poquito de lo que haya que repartir. Los demás no tenemos por qué renunciar y no nos vamos a dejar atropellar. 

Mis cálculos indican que: 

1.- El PIB que os corresponde es de unos 18.000 millones de euros. 

2.- Los ingresos fiscales serían de unos 8.000 a 9.000 millones de euros. 

3.- La deuda pública sería de unos 140.000 millones de euros. El 800 % del PIB.  Este asunto no es debatible y me esforzaré porque se convierta en exigible.

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