NACIONALETAS Y NACIONALITOS, los de las patrias pequeñitas
¿Por qué vuestras mentiras valen más que la verdad? Probablemente sean embustes tan disfrazados de carnaval, que la han dejado exangüe.
Postal conmemorativa de la edición del libro. Febrero de 2015Texto del pie de foto noviembre de 2017

EL ROMANCERISMO DE LOS NACIONALETAS I  (1)

Cuando en febrero del año 2015 autoedité el libro "El romancerismo de los nacionaletas", madurado sobre pensamientos bastante anteriores y escrito en los meses previos a la edición, deseaba profundamente equivocarme en relación a la mayor parte de lo allí dicho.

Lo que realmente deseaba es que la continuación del libro se hiciera según los deseos que quedaron enunciados para ser completados: ESCRIBE y no malmetas, IMAGINA y no malquistes, POETIZA y no encones, FANTASEA y no inflames, SUEÑA y no delires y ABRAZA  y no sospeches. Vana esperanza, lo que ha sucedido ha sido lo anunciado. Los deseos se han frustrado. 

Escrito en forma de ensayo, sin ninguna referencia concreta y planteado como una reflexión global acerca de los problemas que crean los nacionalitos en la actualidad, fue la válvula de escape que encontré, en forma de ensoñación, para criticar, entendiendo esta palabra única y exclusivamente como juicio razonado; tratando de conceder lo menor posible al subjetivismo y a los impulsos. El prólogo era una declaración de intenciones de la orientación que pretendía y que rigió la escritura del libro.

A modo de Prólogo 

 CUADERNO DE ENSOÑACIONES 

«Colección de ensueños de temas coetáneos imaginados y revelados —a dúo— por Dña. Marinya MacCusqui y D. Señó Ez, y escritos al dictado —en estado de sugestión y a modo de artículos, canciones...— por D. Ignacio García. 

Persuadidos los inspiradores del Cuaderno de que la censura de los errores del presente puede hacerse a la perfección, mediante la aplicación del vetusto, pero siempre vigente «sostenella y no enmendalla»; han escogido como asunto para alimentar la fantasía, entre la multitud de disparates (1), excesos y desvaríos imperantes, aquel que —directamente— nos conduce al Sinsentido». 

Aún hay tiempo 

Remedando a mi paisano. 

En su memoria 

1.Todos estos disparates han sido creados y alimentados por quienes cumplen, con todo detalle, el principio de Peter, y han bastardeado la democracia hasta convertirla en negocracia (negocio...). 

En la página siguiente se reproduce el capítulo II. Ver 

(1) Ignacio García Calvo. El romancerismo de los nacionaletas. Autoedición. Huesca, febrero de 2015.

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