NACIONALETAS Y NACIONALITOS, los de las patrias pequeñitas
¿Por qué vuestras mentiras valen más que la verdad? Probablemente sean embustes tan disfrazados de carnaval, que la han dejado exangüe.

ARTÍCULOS II

Ignacio García Calvo

INDEPENDENCIA COMO PROBLEMA IRRESOLUBLE (septiembre 2017)

Vamos a crear un problema o a lanzar una teoría con la idea absoluta de que existe alguien o algo (una razón superior) que lo va a resolver en un horizonte temporal no excesivamente lejano. 

Existen teorías acerca de como se podrá viajar por el universo o llegar al núcleo de la tierra. Y en el extremo de la fantasía a la hora de crear problemas alguien se podría plantear arrasar el Himalaya o freír el agua pura. 

Si bien un futuro muy lejano puede dar solución a alguno de estos asuntos, lo mejor sería decidir desde el principio que la mayoría no tienen solución!

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YA TODO EL MUNDO LO HA COMPROBADO: VAN A POR TODAS (septiembre 2017)

Desconozco el tamaño de la minoría de personas que desde hace mucho pensamos que los nacionaletas iban en serio, pues una gran mayoría creían que sus reivindicaciones acababan siempre con concesiones de todo tipo. 

Hasta no hace muchos años cuando en una conversación surgía el tema yo siempre argumentaba que si un partido se proclamaba como nacionalista, el uso voluntario y meditado de esa palabra llevaba aparejado que un día, más o menos lejano en el tiempo, apareciera la exigencia completa de lo que expresa esa palabra. Ponerle restricciones semánticas es como poner puertas al campo o querer detener un inundación tras la rotura de un dique. 

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¿Y SI AL FINAL APARECIERE LA VIOLENCIA? (mayo y octubre 2017)

Bastantes voces, últimamente con un tendencia al alza, están incidiendo en la posibilidad de que el final del proceso independentista acabe con algún grado de violencia.

La interiorización que tenemos de los procesos de agitación y rebelión, y eso es lo que está sucediendo en Cataluña, consiste en asumir que en un momento u otro de los mismos la violencia ha sido ejercida para imponer las pretensiones a las que se aspira.

Según esos planteamientos historicistas el independentismo catalán tendría diseñado no solo un conjunto de medidas de presión, coercitivas y amenazantes, sino que tendría tomadas todas aquellas decisiones que supusieran algún grado de violencia para imponer su voluntad. La proclamación de la independencia de forma ilegal y unilateral solo podría ser efectiva con la puesta en marcha de un conjunto de actuaciones violentas (ellos dirán que pacíficas) conducentes a ocupar y controlar todos aquellos centros imprescindibles para que los deseos sean realidades.  

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